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La Gloriosa Partida de Mula Prakriti



El 12 de julio del 2004 a las 8:26 de la mañana, en Vrindavana, nuestra querida hermana espiritual y amiga, Mula Prakriti, partió gloriosamente de este mundo. En septiembre del año pasado, durante su estadía en Vrindavan, Mula fue diagnosticada con cáncer ovárico. Después de una valiente batalla contra esta enfermedad, ella volvió para dejar su cuerpo en esta casa espiritual que Srila Prabhupada nos dejó.


Aquellos que conocieron a Mula Prakriti recordarán la intensidad con que ella vivió su vida. Tenía un ardiente deseo por servir a Srila Prabhupada predicando. Ella ingresó a Isckon en Los Angeles en 1973 y en los primeros años ocupó los primeros puestos en las carteleras de distribución de libros, distribuyendo cientos de miles de libros por todos Los Estados Unidos y Japón y colectando millones de dólares para los proyectos de Srila Prabhupada. Después de la partida de Srila Prabhupada, Mula y su marido, Gopavrindapal vivieron con sus tres niños en California, Oregon, y la isla de Hawaii. Allí iniciaron programas únicos para desarrollar comunidades espirituales y fomentar las relaciones cariñosas entre los devotos. En cada comunidad en que ellos vivieron, Mula era una fuerza impulsora en la creación de verdaderos lugares de reunión para los devotos. Ella y Gopa comenzaron y renovaron varios templos y en Ashland, Oregon, tuvieron un centro de prédica llamado "Investigar Dentro".

En los últimos años, floreció en Mula el deseo de actuar como un puente entre los devotos para reunir a toda la familia Gaudiya Vaishnavas. Entonces comenzó un libro de entrevistas a personas que conocieron a Srila Prabhupada antes que él fuera a occidente. C onocida como una narradora experta cautivó a sus oyentes con historias de Srila Prabhupada que nunca antes habíamos oído.

Ella tomó su bhajam personal muy seriamente, levantándose diariamente a las 2 de la madrugada para cantar y adorar su Govardhana Sila. Mula también viajó extensamente y tocó las vidas de innumerables devotos con sus dulces y amorosos intercambios y humildad ejemplar.

Cuando el cáncer estuvo muy avanzado, Mula percibió que era su hora de abandonar este mundo. Sin embargo, probó varios tratamientos hasta que no pudo hacer más. De todas maneras ella mantuvo el sentido de humor pues una vez escribiendo a un amigo le dijo, "Si todo sale bien, estaré yendo a Vrindavan en Junio o Julio. Si no sale todo bien de todas maneras estaré yendo para allá. Así supongo que será un gane-gane para mí!!!!!" Mula siempre sintió que su verdadero hogar era Vraja Dham.

Mula estuvo muy feliz y aliviada de volver para su viaje final. Gopavrindapal cuenta que tan pronto como ellos llegaron a la frontera de Vraja, ella dio un profundo suspiro y derramó lágrimas de alegría.

Médicamente, la condición de Mula era un milagro, pues el cáncer estaba muy avanzado siendo sumamente doloroso; sin embargo, cuando llegó a Vrindavan ya no sufrió ningún dolor. Mula estuvo consciente hasta el final. En los últimos días, cuando ella no podía levantarse de la cama o abrir sus ojos, ella dictaba las correcciones para su libro de entrevistas, confiaba en que Srila Prabhupada la estaba bendiciendo con profundas experiencias. Y antes que perdiera la fuerza de hablar, ella aseguró que cantaba en su mente. Karta, Vaijayanti Mala y aquellos que cantaron con ella notaban que movía sus labios débilmente cuando todos cantaban y sus dedos seguían la japa aun cuando no tenía las cuentas reales. Sus últimas palabras fueron: Hare Krshna.

Su partida de este mundo fue muy auspiciosa, con 24 horas de Sadhu Sanga, Krsna Katha y Krsna Kirtan. Incluso, vino Narayan Maharaj para darle sus bendiciones diciéndole que no tema, que ella alcanzaría el más alto destino. B.V. Tirtha Maharaj cantó mantras mientras hacía anga nyasas para su protección. Muchos vaisnavas vinieron a recibir el darshan de Mula y a bendecirla.

Finalmente, al enterarse de la partida de Mula, una multitud de bramacaris, sannyasis, vrajavasis y mathuravasis llegaron a honrarla. Mula, muy bellamente decorada con una guirnalda y tilak en su cuerpo fue llevada sobre un palanquín en procesión acompañada de un kirtan hacia el Samadhi de Srila Prabhupada y luego, circunvalar el Krishna Balaram Mandir. Mula Prakriti devi dasi, llenó de gracia nuestras vidas con su amistad, amor y nos enseñó Guru Nistha con su vida ejemplar.

Jay Mula Prakriti, ki! Jay!

Jay Srila Prabhupada, ki! Jay!

(Extracto de la noticia publicada en www.vnn.org por Manjari dasi).

Colaboración de: M. Ganga y M. Gopa Kumar