No dejes que tu espíritu se confunda con la ambigua luz que del Supremo Ser emana.
De esa luz vienes, pequeña semilla de conciencia… Pero ahora rompe esa vieja estructura y da nacimiento a tu fresco brote, anuncia la vida que hay dentro de ti, muestra que sí puedes ser una persona en el reino trascendental. Rescata tu potencial divino.
Así el alma que ha realizado a brahmán o el espíritu comienza a respirar el aroma de su propia naturaleza, libre de la mortal cobertura !Pero no debe detenerse ahí! No pienses hermano que ese es el fin último, no te engañes llamando a tal logro “Vedanta”, es una calumnia para el Veda que nos regala mucho más.
No digas que ya has concluido el camino del conocimiento divino y de la autorrealización y no te hagas llamar Dios. Pues qué lejos estarás de la verdadera metal! Y tu declaración de que eres el Supremo sólo sembrará el ateísmo y la irreligión.
No puede mezclarse la religión verdadera con la envidia y el orgullo. Se rechazan como el fuego al frío y como el sol a la oscuridad.
“La aspiración del Sadhaka” Srila Atulananda Acarya
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