Nuestra única esperanza
NUEVOS
 
 

Servicio a Sri Guru
 

El error

Un guardían apropiado


Verdadera religión




 
Viendo a Krishna Siempre y en Todas Partes


En nuestra vida práctica, Krishna nos instruye sobre cómo invocar la conciencia de Krishna. No es que tengamos que dejar de llevar a cabo nuestros deberes o dejar de actuar. Más bien, las actividades tienen que ser orientadas en conciencia de Krishna. Todos tienen una vocación en la vida, pero ¿con qué conciencia uno la aborda? Cada uno está pensando: “Oh, yo debo tener una vocación para mantener a mi familia”. La sociedad, el gobierno o la familia tienen que ser satisfechas, y nadie está libre de tal conciencia.

Uno tiene que estar con la conciencia apropiada para ejecutar bien cualquier actividad. Aquel cuya conciencia está agitada, que es como un loco, no puede ejecutar ningún deber. Debemos realizar nuestro deber apropiadamente, pero debemos hacerlo pensando en satisfacer a Krishna. No es que tengamos que cambiar nuestro proceso de trabajo, sino que debemos comprender para quién estamos trabajando.

Cualquier actividad que nos corresponda hacer tenemos que realizarla, pero no debemos ser arrastrados por kama, el deseo. La palabra sánscrita kama se usa para indicar lujuria, deseo o complacencia de los sentidos. Sri Krishna instruye que no debemos trabajar para la satisfacción de kama, nuestra lujuria. Toda la enseñanza del Bhagavad-gita se basa en este principio.

Arjuna quiso satisfacer sus sentidos absteniéndose de luchar con sus parientes, pero Krishna le habló para convencerlo de ejecutar su deber para la satisfacción del Supremo. Puede que materialmente parezca muy piadoso el hecho de que él esté abandonando su reclamo por un reino y de que esté rehusándose a matar a sus parientes, pero Krishna no aprobó esto debido a que el principio de la decisión de Arjuna era satisfacer sus propios sentidos.
La tarea u ocupación propia no precisa ser cambiada —como no fue cambiada la de Arjuna—, sino que uno tiene que cambiar su conciencia. Para cambiar esta conciencia, sin embargo, se requiere conocimiento. Ese conocimiento es saber “Yo soy parte y porción de Krishna, la energía superior de Krishna”. Esto es verdadero conocimiento.

El conocimiento relativo puede enseñarnos a reparar una máquina, pero el verdadero conocimiento es conocer nuestra posición como un ser integral con Krishna. Siendo partes de Él, nuestro placer, el cual es parcial, es dependiente del todo. Por ejemplo, mi mano puede tomar placer cuando está apegada a mi cuerpo y lo sirve. No toma placer en servir al cuerpo de otro. Porque somos partes de Krishna, nuestro placer consiste en servirle. “No puedo ser feliz sirviéndote”, piensan todos. “Sólo puedo ser feliz sirviéndome a mí mismo”. Pero nadie sabe quién es ese “yo mismo”. Ese “yo mismo” es Krishna.